Con las extensiones de la línea 1 del Metro de Santiago al oriente, hasta Los Domínicos y de Línea 5 al poniente, hasta la Plaza de Maipú, nos ataca la curiosidad por ver qué está pasando en otras partes del globo que se enfrentan al mismo escenario.
Es el caso de Barcelona, dónde se acaba de inaugurar la ampliación de la línea 9 del metro catalán, la que cuenta con una serie de adelantos tecnológicos que ya quisiéramos tener en Chile. La inversión estimada en más de 2500 euros implica trenes dirigidos a distancia, y que por lo tanto no necesitan conductor. Esta tecnología, escasa en el mundo, sólo la tienen ciudades como París, Singapur, Tokio o Dubai. Sin embargo, para que los vagones puedan ser conducidos desde una cabina de control externa, es necesario que no caiga nada en las vías y por esta razón se instalaron mamparas de seguridad que están sincronizadas con las puertas del tren; a su vez estas mamparas amplían la superficie del andén ya que se anula el riesgo de caída.
La arquitectura y diseño interior de los andenes también son objeto de envidia, como lo describe el periódico español La Vanguardia: “Su amplio interior, con los ascensores a la vista, recuerda a los vestíbulos de grandes hoteles o edificios comerciales. Placas de colores crean una lograda transición del rojo al amarillo”.
Esa es la realidad europea, en Chile nos toca esperar para ver qué nos tienen preparados los creativos de Metro, quienes tendrán listas las extensiones durante el 2010, cuando contaremos con un total de de 103 km. de Metro y 108 estaciones.
















Comentarios (1):
18 diciembre, 2009.
tomás:
good!
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